jueves, 14 de febrero de 2013

"El Capital": Reseña




“El capital”. Constantin Costa-Gavras, director del film, Gabriel Byrne, y Gad Elmaleh, son los tres ejes que tomo para introducir la trama. Costa-Gavras persona de un gran compromiso político, que expresa en su filmografía durante toda su vida, griego de nacimiento y francés de formación. Gabriel Byrne, irlandés, perteneciente a una familia de gran apego católico, con lo que ello implica en ese país y Gad Elmaleh, joven actor cómico francés, políticamente muy crítico con la temática socio-económica actual, gran admirador y con cierto parecido a Búster Keaton, y un aire a Sarkozy. Su origen marroquí, le proporciona la solidez de ideas. Estos tres ejes tan consistentes dan demasiada pregnancia a una película que pretende mostrar a los “desabonados de ideología, ideales, política, historia, cultura, etc.” de la banca actual… por lo que y siguiendo la máxima de retomar del cine “ejemplos” con los que poder mostrar conceptos del psicoanálisis, creo adecuado hablar en esta película sobre el “goce”… y los paradigmas que se muestran en ella… si os parece, os doy la palabra…
José Vanaclocha, nuestro colaborador crítico de cine, introduce vida y obra del director, C. Costa-Gavras, de origen griego emigrado a París a los 17 años, tras la guerra civil en su país natal; mientras se licencia en literatura y más tarde entra en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos, milita en el Partido Comunista, aunque el movimiento de rechazo al estalinismo y la crisis ideológica del comunismo en los 60 hace que lo abandone, entre otros intelectuales de la época, por el socialismo. Desde ese momento su filmografía va en la línea de un compromiso político social aunque con duras críticas al comunismo, además de una actitud ética e ideológica clarísima en los films que dirige. El protagonista de origen marroquí, Gad Elmaleh, viene del mundo del teatro, es cómico, y sus papeles suelen ser de tono ácido y burlesco hacia el capitalismo. En cuanto al gran secundario, Gabriel Byrne, es irlandés, educado en una profunda devoción cristiana, cursó arqueología y lingüística y domina el gaélico, en su filmografía hay una larga lista de obras sobre las leyendas artúricas.

La asistencia de un público conocedor de la obra “el Capital” (K. M. 1867; F. E. 85-94), inicia una conversación en torno a la actualidad de los “decires” de Marx, “dichos” ahora, reflexión que retoma Paco Hernández, (de la comisión de Tertulia Psicoanálisis, Cine, psicoanalista y conocedor de la obra el Capital), para indicar que habría que leer y escuchar a Marx a la luz del siglo XXI, para lo cuál cree muy adecuado la idea que de pensarlos sobre el tema propuesto, el goce. E introduce la temática del lado del capital: “la alienación” que produce e implica la desaparición del sujeto, sustraída su plusvalía, aparece muy bien mostrado en la cinta, así como la “irrupción de un goce” fuera de lógica que tambalea al banquero, su fascinación sexual por la top-model que hace “saltar por los aires” sus “defensas”, “corazas”. Top-model, personaje discordante con el resto de su vida y trabajo (personaje que irrumpe en la vida de “bastantes”, cómo una atracción sin competencia con la lógica, y cuyo ejemplo lo tenemos en el escándalo de Dominique Strauss-Kahn).

El efecto sorpresa de nombrar el “goce”, dentro de una temática tan social, abre la “curiosidad” que facilita comentar que en la coetaniedad de Freud y Marx, ambos pensadores, se observa su coincidencia en la reflexión sobre lo que… podríamos llamar el “uso de la inutilidad”, que si en Marx produce la teorización de la “plusvalía”, Freud lo expresa en su obra, desde el mismo título, como la existencia de un “Más allá del principio del placer”, tras observar la forma tan decidida que los humanos tienen de apartar la felicidad, no desearla siempre… un querer su bien, pero si perdura… no. Abogan por algo en “exceso”, un “plus” o en “déficit”, un “menos” que testimonia de que el placer exacto, les provoca aburrimiento. Freud descubre el “Trieb” término que se apareja a la “plusvalía” de Marx, Freud descubre el “Trieb”, la pulsión, más verdadera que el instinto, algo irracional que siempre se satisface, sin trabajar para el bien del sujeto, y enumera las 4 pulsiones fundamentales: sadismo, masoquismo, exhibicionismo, voyeurismo, y de las que tenemos un ejemplo de su irracionalidad, insistencia, en la atracción de Marc Tourneuil por el sadismo lésbico.

Es Lacan quien retomando la teorización freudiana, introduce el concepto de “goce”, “jouissance” y nos declina sus paradigmas que se pueden incluso observar en la historia. Uno de ellos sobre la alienación-separación, operación que recoge dos términos freudianos, “la identificación”, y “la represión”, no ajenos al capital. En la identificación desaparece el sujeto y la represión hace olvidar la desaparición… pero ¿qué obtiene el sujeto a cambio?, Lacan lo introduce con la separación: se obtiene una satisfacción pulsional… que el sujeto alcanza con los objetos que compra a crédito, objetos que su apremiante brevedad por la imposibilidad de dar “plena satisfacción” los convierte en “basura”, y en su insistencia retornan la conversión del sujeto en objeto pulsional. Un sujeto convertido en objeto de desecho con el que la banca, opera, con lo que la bolsa juega… los pobres objetos robados para dar a los ricos.

Las intervenciones del lado del Ideal, se fueron alternando teniendo el cuenta el goce, goce del que no somos ajenos y que posibilita una lectura del capital en el siglo XXI, del lado de nuestra participación en el abuso, sin dar consistencia a lo que no lo tiene… lo cual nos permitirá ver la “actual cara” del CAPITALISMO… el goce acéfalo, fragmentado, feroz y voraz. Goce de la fragmentación que el capitalismo ofrece con un éxito implacable e imparable… por ahora.

Apuntar, que el debate ya empezó anteriormente en la página creada para ello en facebook: “Tertulia Psicoanálisis, Cine” y que algunos asistentes ya fueron plasmando sus impresiones en la red. Redes sociales que son una de las formas de contacto con el público asistente y desde la cual se promociona el espacio. Estos son algunos de los apuntes: “…Estamos ante una Comedia incisiva, irónica y cruel, narrada en primera persona por el protagonista, donde su pensamiento, es una pieza vital, que siembra un discurso cargado de escepticismo y mala uva, en el filo del mundo de las alturas financieras, una cúspide, donde sobrevivir es casi un milagro, ya que todos y cada uno de estos reputados accionistas y ejecutivos, no son más que buitres, devorándose unos a otros…”(fragmento de la interesante contribución al debate de Antonio Domínguez)

Tras esta tertulia se cierra un período, para iniciar un ciclo el próximo año, en el que se tratará la temática del “goce”, en sus paradigmas.

Teresa Ferrer en Valencia, 11 de diciembre del 2012

Comisión de la actividad: Eugenia Blasco, Teresa Ferrer (Coordinadora), Laia Gil, Paco Hernández, Carmen Carceller, Margarita Bolinches, con la colaboración de Mº Paz escrig y la acogida del Restaurante-Café A.nou Cuïna d’intuició.
 

miércoles, 13 de febrero de 2013

"The artist": intervenciones


Laia Gil (introducción):

Bienvenidos a la Tertulia psicoanálisis cine, que venimos haciendo desde hace 6 años. Para los que vienen por primera vez, señalar que normalmente, pepe vanaclocha hace una ficha técnica del film, pero por motivos de agenda no puede llegar a tiempo y se disculpa por su ausencia, le supo muy mal decirme por teléfono que no podía acudir y estuvimos hablando de referencias al cine en esta peli.

Si os parece, intento hacer la ficha técnica, no me lo tengáis en cuenta, que no tengo su saber cinefilo.

El director de este film es Michel Hazanavicius, de parís, con orígenes judíos lituanos, ha hecho otras cintas, como mes amis, un nido de espias aunque el reconocimiento le llega con the artistaen 2011, ahora esta en cartel, les infidels, del mismo director. En cuanto a los protagonistas, jean dujardin, interpreta a George Valentin, también es francés y trabajó en series hasta, el cairo un nido de espias y the artist. Peppy Miller, es interpretada por bérénice Bejo, es franco-argentina  y también es con esta película que salta a la fama, tras alguna aparición esporádica en cortos franceses.

Ya me dijo pepe por telefono que esta era una tematica que se había utilizado antes, por ejemplo, Ha nacido una estrella, de Cukor. la película es un homenaje al cine mudo y a los inicios del sonoro. Algunas de las referencias son claras, la escena de la chaqueta, a chaplin, buster keaton o harpo Marx. La escena de baile final, una referencia a Gene Kelly y Debbie Reynolds, o a uno de los primeros films sonoros, cantando bajo la lluvia. Cuando el descubre los objetos de su casa bajo las sabanas en una habitación de peppy, remiten a ciudadano kane. Las referencias son innumerables, como a Hitchcock, willy wilder, y muchísimas más, por lo que no me quiero extender, ya que quisiera entrar a la tertulia en si.

Cuando salimos del cine, estuvimos preguntándonos, porque george no podía poner la voz, y alguien nos apuntó, que a Chaplin le sucedia algo parecido, no quiso hacer cine sonoro, es curioso, cuando algo nuevo surge como algunos se embarcan en ello y otros se aferran a lo que está a punto de desaparecer, claro está que habría que ver en cada una de estas personas qué le mueve, que le toca en su fuero más interno para decantarse por una u otra vía.

Quiero recordar y paso la palabra a teresa, que la tertulia psicoanálisis, cine, esta dedicada a transmitir el psicoanálisis desde el 7º arte , que no hay que confundir con un foro de cine, donde se pueden captar otras visiones, o interpretaciones de la historia que narra y aspectos técnicos del film. Todo el mundo hemos ido al cine y al salir y comentarla con nuestros acompañantes han surgido diferentes puntos de vista,  identificarse más a cierto personaje u otro según quien lo comente. Bien, estamos hablando de lo que a cada uno le toca del incosnciente, como lo filtra, por decirlo de alguna manera, el fantasma de cada uno, pero esto no es una interpretación analítica. La opinión de cada uno, lo subjetivo de cada uno, nada tiene que ver con el otro, del mismo modo, que ante un crisis, como en el caso de, George Valentin, nunca una solución sirve para otra persona, pues los elementos inconscientes nunca se repiten en dos personas.

Sigue Teresa, no sin antes mencionar que ante el silencio, que George no puede dejar, peppy miller expone toda unas maniobras que intentan ayudar a George, para que salga de él. Habría que pensar, si en el día a día, cuando alguien nos cuenta, algo, os cuenta algo, no se soporta saber que decir y se pone uno en la piel del otro. Quizá para el arte esto funciona, para las opiniones y la vida social, pero cuando hablamos de angustia, de una crisis, el psicoanálisis deja hablar a esa angustia sin él a mi me pasa lo mismo o tienes que superarlo.

Laia Gil
Valencia 19 abril 2012 

Teresa Ferrer:

Magnífica película de la que se puede mucho y de muchos temas hablar, algunos los habéis perfilado en este comentario breve y extenso que habéis hecho. Mucho y de muchos temas, pero hay uno creo que es el que lleva el hilo de la trama durante todo el tiempo: La angustia, la angustia que surge en el personaje, un actor, ante un “cambio de coordenadas de funcionamiento”, concretamente el paso del cine mudo al sonoro. Testimonios de esta angustia hay muchos, sueños de angustias-pesadillas, desesperación, delirios alcohólicos, empobrecimientos, incendios, etc...

El discurso psicoanalítico, la experiencia psicoanalítica, el psicoanálisis, puede sea lo único que se ocupa de la angustia, que es un afecto, el único afecto que no engaña, que traza el camino verdadero. La angustia no es la ansiedad, ni la depresión, ni la melancolía, ni tristeza, ni la manía, ni la obsesión, de hecho la ansiedad, depresión, melancolía, tristeza, manía, compulsión, obsesión son formas de intentar tratar de calmar, de acallar o hacer desaparecer la angustia, igual que los fármacos o las drogas. Y digo INTENTAR tratar de calmar, de acallar o hacer desaparecer la angustia, intentos… porque no se puede.


Fármacos: antidepresivos, ansiolíticos etc., así como las drogas… ninguno es anti-angustia, ninguno está a la altura de este afecto. La angustia es un afecto, el único afecto que no engaña, y los enredos de la misma, los síntomas que he nombrado no logran aplacarla y su intento de camuflarla es a un alto coste vital para la persona, produciéndole una depresión, manía etc… que ya he citado.

Así pues síntomas, fármacos y drogas, y en tercer lugar como intento de calmar acallar o hacer desaparecer la angustia, esta la tentativa de contar a los amigos, parejas, familia etc. lo que pasa, cuyo efecto es la imposición de un discurso dominante, amo: ser positivo, tomar las cosas como son, apartar lo que no se entiende, o la emergencia de discurso identificatorio del: a mi me pasa igual, o más o menos, que intentan negar la singularidad de lo que provoca este afecto, dando recetas universales, que no calman.

En la película se ve una historia de amor que se teje bajo la angustia. Un cambio provoca una crisis, que pide resituar lo anterior, un cambio que tiene que ver con la introducción de la palabra, un cambio que al personaje lo sume en un malvivir intenso dónde sus coordenadas se van al traste. El espera siga la forma de vida que hasta ese momento había, y que plasma en una serie de “mimos”, actos más o menos codificados que expresan emociones que tienen una significación común para todos, pero la introducción de la VOZ, implica el tener que poner en palabras esas significaciones supuestas en mimo, y no puede… podríamos preguntar porque no puede, ya que no es el caso de mala-fea voz, sino de una negativa muy fuerte a entregarla… no puede y las manifestaciones de angustia ante este objeto VOZ, son muy continuadas. También cabría preguntarse si no quiere dar la voz o la palabra…

La angustia de ella, es menos clara. Perfectamente adaptada al nuevo tiempo, podría irse con cualquier otro hombre, hay varios en la película, y organizar una vida incluso de lujo, pero no, se queda con él, le colma de bienes, dinero, cosas, le guarda incluso sus objetos, que compra, pagando con dinero, ¿pero qué es lo que ella pretende conseguir? Su compañía. La angustia de ella, si más edipicamente articulada, es ante el abandono, quedándose con él tiene más garantías de no ser abandonada. Es una solución muy actual de las mujeres hoy en día

Vemos pues que un cambio en las coordenadas de funcionamiento produce una crisis tanto en él, como en ella, que puede realizar roles no permitidos hasta entonces a la mujer, lo cuál articula una historia de amor, hace posible una historia de amor entretejida por la angustia.

El psicoanálisis es amigo de las crisis, siempre esta al lado de las crisis, cuándo un sujeto llega al psicoanálisis, si bien lo hace con el discurso común, tengo este problema, esta patología, etc.… en cuanto se instaura el dispositivo analítico, se da cuenta de que se trata de su malestar, malvivir, que puede adoptar diferentes tipos de síntomas, pero que en el fondo esta producido por las cosas que no están como antes, sin que la persona se conforme con los refugios alienantes que le ofrece lo social, que van desde el conformismo a costa de síntomas, hasta el inconformismo a costa de síntomas, pasando por todos los intermedios. Una crisis no es un problema, ni una patología, ni una enfermedad, ni una imposición, ni algo cíclico. Una crisis es un cambio. Una crisis se produce cuándo el otro, ya sea el semejante, el prójimo, o el Otro social, cuándo el otro del apoyo, del entorno, del mundo, de la compañía, del amor, de la pareja, de los amigos, del trabajo etc… da una respuesta imprevista, ajena a lo esperado, diferente a lo que la persona haría… (el típico ejemplo de la persona que se queja de que siempre estoy dando y nunca recibo, con el supuesto de que el otro tiene la misma forma de dar, cuándo lo más seguro es que se busquen personas que no quieren dar, para poder hacerlo), que pulveriza el equilibrio homeostático, fantasmático y sintomático. Se ve bien en la película, y no solo por la angustia de él sino también en la de ella.

Para terminar decir que vivimos en tiempos de crisis y cambios, vivimos en tiempos de angustia. La angustia hoy en día esta a flor de piel y desprovista de la protección edípica que la tamizaba. Es un tiempo novedoso, en el que surge la angustia sin el bálsamo habitual del líder, que cómo históricamente ocurría encarnaban la angustia entreteniendo sus desesperos. Un tiempo dónde el lugar del líder, un tiempo, un tiempo en manos de la “evaluación” que pone en el lugar del líder, LA CIFRA, que cambia el ¿por qué? de las cosas en tiempo de líderes, por el ¿para qué? del tiempo de CIFRAS, no sin consecuencias devastadoras. Tiempos en los que el lugar del inconsciente lo ocupa el “yo”, en el que el lugar de la emoción lo ocupa el cerebro, en el lugar de la intimidad del silencio, el imperativo del habla, que da paso a slogans cada vez más sin sentido.

El éxito de la experiencia psicoanalítica es que deja a la angustia hablar, con la voz y el tiempo singular a cado uno, liberando al ser del enloquecimiento del amo. El éxito del psicoanálisis es que da un lugar totalmente inédito a la palabra, un lugar dónde la angustia puede marcar el rumbo al que, y a lo que llegar. Un análisis deja que la angustia deshaga los enredos y pantomimas del ser, para llegar más allá del trauma, un lugar dónde el inconsciente desvela la pasión de la existencia.

Término citando qué es la angustia para Lacan: “cuándo en un espacio que se creía vacío, que se pensaba vacío, que se necesitaba vacío, aparece algo… un objeto, en esta caso concretamente LA VOZ”.

Por Teresa Ferrer
Valencia a 19 de Abril 2012

"Coco Chanel": Intervenciones



Teresa  Ferrer

Un nombre de arcángel y apellido de… dan a esta mujer un alo distinto a lo que se podría esperar de su procedencia, llena de penurias y privaciones que impone el abandono. Imposible seguir la cuenta de sus amantes, dos son, los hombres con los que intento comprometerse, pero es el cuerpo de las mujeres lo que acompaña toda su vida, “no sabía dibujar ni hacer bocetos, trabajaba sobre sus modelos” liberándolas de sujeciones y ataduras.
Su forma de “amar” trasciende a lo que era habitualmente considerado femenino, al tiempo que suprimía el corsé, introducía el punto, creaba jersey, la charming chemise, acortaba faldas, el pelo, expuso la piel al sol cubierta con faldas plisadas al estilo marinero, pijamas playeros, trajes de talle bajo, impermeables, pantalones, trajes de twed escocés con bisutería barata, zapatos de punta redonda, tacones bajos, gusto por el negro, bolsos en bandolera. Una forma de “amar” que deja libre el cuerpo…
Gabrielle Bonheur, 19 de agosto de 1883, 10 de enero de 1971, 87 años, una mujer exquisita. Coco Chanel una mujer de cine. Gabrielle una mujer de amor, Coco una mujer que inventa sobre el cuerpo.
Tras iniciar este ciclo con la “Red social”, vamos a dar paso a una serie de películas que nos permitirán hablar de mujeres, a las que hemos elegidos por su distancia con los roles tradicionales que la sociedad le depara, lo que las convierte en representantes de la sociedad nueva, la sociedad líquida que introducimos en la tertulia anterior. Hoy hablaremos de Coco Chanel, para lo cuál hemos elegido de las tres películas que hay, la serie, para abarcar toda su vida, lo que y debido a su duración, unas tres horas, nos permite dividir la tertulia en dos partes (la próxima será el 1 de Diciembre), y hablar de lo que considero son los ejes fundamentales de su vida: el amor y el cuerpo.
Es el sociólogo polaco Zygmunt Bauman quién introduce los términos de sociedad líquida, frente a la sólida anterior, en el que ubica el concepto de “amor líquido”, fruto de la tendencia al individualismo que hace ver las relaciones fuertes como un peligro para la autonomía, los vínculos afectivos estables se convierten en una hipoteca, la idea del matrimonio, hasta que la muerte nos separe, un plazo inasumible en una sociedad marcada por el eterno presente… en vivir juntos, hay unas intenciones más modestas, sin promesas ni declaraciones, sin congregaciones, y supone una hipoteca menor con un plazo más alentador…
Una debilidad en los lazos afectivos es lo que detecta la sociología, pero ¿qué tipo de amor se pone en juego en estos casos?, en este aspecto la película es muy instructiva. Vemos a Gabrielle, en dos tipos de triángulos que repetirá durante toda su vida, y dos relaciones en las que piensa comprometerse, una con el inglés Arthur Boy Capel, y otra con el pintor vasco Paul Iribe, separada de 25 años en su vida. Es obvio que la metonimia de objeto que realiza Gabrielle, solo tiene dos posibilidades metafóricas en 87 años.
Es Freud quien en 1910, da luz a esta temática del amor, con dos textos que configuran su Contribución a la psicología del amor, y que va a presentar Laia. Os lo recomiendo, son una descripción muy seria y exhaustiva de lo que mueve el deseo en el amor: “una elección especial de objeto en el hombre”, y “la más generalizada degradación de la vida erótica”, que siempre me equivoco porque es … paso la palabra a Laia…
Laia Gil:
Recogemos dos textos de S. Freud, de sus “Contribuciones a la psicología del amor”, que son: “Sobre una elección particular de objeto en el hombre” y “Sobre la más generalizada degradación de la vida amorosa”.
El primero está dedicado a lo particular de la elección amorosa en el hombre, es decir los rasgos que elige en la mujer y sus conductas respecto a ella; y el segundo es a nivel general, universal, cuando hay separación entre deseo y amor respecto a las personas con las que se encuentra.
Os desarrollo los dos textos:
Sobre un tipo de elección particular de objeto amoroso en el hombre:
Freud, en este texto describe las condiciones de amor en la elección masculina del objeto y la conducta del amante hacia el objeto de su elección.
CONDICIONES DE AMOR
1.- La primera es la llamada la del “tercero perjudicado” y es que la persona en cuestión nunca elige como objeto amoroso a una mujer que permanezca libre, sino que es una mujer sobre quien otro hombre pueda pretender derechos en condición de marido, prometido o amigo.
2.- La segunda condición es una conjunción de la primera. La mujer de objeto amoroso es sólo aquella cuya conducta sexual merezca mala fama y de cuya fidelidad y carácter intachable se pueda dudar. Es la condición llamada “del amor por mujeres fáciles”. Puede ser desde una esposa con amantes o coqueteos, la pública poligamia de una cocotte o una puta.
Lo siguiente que explica Freud es la conducta del amante hacia el objeto de su elección:
Son mujeres cuya fidelidad está en duda y este objeto amoroso de supremo calor, hace que al hombre se le vaya la olla por ella, vamos, que no puede hacer otra cosa que pensar en ella. Son las únicas personas a quien pueden amar y en todo caso hay una autoexigencia de fidelidad, aunque la infrinjan. Sucede que esta elección de objeto se le repite varias veces en la vida, cada una la exacta copia de la anterior, sustituyendo el objeto de amor por otro, llegando a hacer una serie infinita.
El hombre está convencido de que ella lo necesita y que tiene que rescatarla de esa promiscuidad sexual.
Esto es a nivel particular; paso a desarrollar el texto titulado: Sobre la más generalizada degradación de la vida amorosa:
En este segundo texto Freud formula que la premisa universal para todos los seres hablantes es que no se puede tener relaciones sexuales con todo el mundo.
Hay personas a las que se la desea y no se les quieres, y hay personas a quien se las quiere pero no se las desea. Esto traducido al cristiano es que existe la mujer y la puta, o el marido y el puto, que son amantes en ambos casos.
Estos son los textos de Freud que se han citado hoy. Pero para terminar me gustaría retomar la ambigüedad entre Coco y Gabrielle, entre Bonheur y Chanel, señalando que si bien los textos de S. Freud apuntan a universales o particulares, la singularidad de esta mujer es que ella omite el nombre de ángel y el apellido masculino.
Toma el nombre de Cocotte con sus resonancias de mantenida, pero que uniéndolo a Chanel, crea un logo que pasa a la historia, como uno de los más bellos del diseño.
Dejo pues que siga Teresa con su intervención.
Laia Gil
(Volumen XI de las obras completas de Sigmund Freud,ed. Amorrortu, “Contribuciones a la psicología el amor I, II)

Teresa Ferrer:
 

¿Se ven los dos tipos de triángulos que aparecen en la vida de Gabrielle?, uno formado por ella y dos hombres: Etienne y Boyle, que se repite a lo largo de su vida, y otro por dos mujeres y un hombre: Boyle, su mujer y Gabrielle, siendo ella una de las mujeres, que repite también, ubicada siempre en el lugar del deseo, y quizás sea la razón por la que no acepte ser duquesa…
Podemos decir que estás formas de vínculo han existido siempre, de hecho la crítica a Bauman es que es la forma de amar de los hombres, pero esta claro en el caso de Gabrielle, y no es la única, y me atrevería a decir que a lo largo de la historia siempre han habido. Estas formas de vínculo han existido siempre acompañadas de una “gran condena moral” social, que ahora ha desaparecido. Si analizamos el contenido de esa condena moral, vemos que esta llena de una “significación del lado del nombre del padre” (toda moral es una significación), en este caso lo más fuerte es que no se considera a este vínculo apto para la procreación y si se produce dentro de él, estará marcada por lo “ilegitimo”, pronunciado del lado de “bastardo”. Una fuerte “significación moral” social que condena, es lo que se ha evaporado ahora… y deja sin significación aunque no sin referencia (esto significa que queda intacta la elección y degradación, sin tener la conducta que enmascaraba la significación dada, siendo algo imposible de “evitar”, sello del inconsciente. La significación evaporada es el nombre del padre, la referencia que queda el falo.
Esto es en mi opinión el nuevo simbólico al que estamos advenidos ya, y no es sin consecuencias para la familia.

Teresa Ferrer
20 de octubre 2011

"La red social": Intervenciones



Facebook nace en harvard, como habéis visto en la peli, en 2003, su lanzamiento es en el 2004, y se abre a otros idiomas en 2007, entre ellos el castellano. Hace nada en la historia de la humanidad. Pensando sobre esto, sobre la rapidez de la introducción de la red social en la vida diaria, ví que podríamos hablar de “revolución” a diferencia de “rebeldía”, cuyas definiciones os leo: revolución “el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato”; rebeldía “movimiento social espontáneo, de carácter violento y opuesto a alguna figura de poder”. El pensar revolución del lado de facebook, es porque, mientras en otras redes, se agrupan bajo un mismo significante, en masa, esta forma de red es a nombre propio. En tan solo 3 años, desde que está en español, ha provocado un nuevo paradigma, un nuevo funcionamiento en la civilización, hablo de facebook. La forma de conocer a gente es sentado en el sillón de tu casa, compartir, si uno quiere, sus más íntimos secretos, o expandir su negocio mientras se toma una cerveza en pijama.

Sí, creo que podemos afirmar con todas las letras que es una revolución. No quisiera ponerme como la abanderada de facebook, pero sí defender, que la red social, tiene el uso que cada uno, uno a uno con su singularidad, le quiera dar, desde agruparse, por algo en común, a estar solo
ante la pantalla. Puede ser que haya algunos movimientos que utilicen facebook para la rebeldía pero no para la revolución. Tengo amigos en china, en New York, o en Brazil. Con unos se habla de política, con otros se juega a la granja, mientras aceptas un evento como este. Ahora mismo, estamos en la red, la tertulia se sigue desde facebook. Y pueden intervenir cuando y si les apetece.
Conozco a personas que claman al cielo por lo que llaman destrucción de lo que hasta ahora había, dicen que tiene un punto autista. ¡pero todo lo contrario! Antes al mirar por la ventana, se veía, como Hitckok, de forma indiscreta, secreta, morbosa, ahora la mirada es el inicio de un me gusta, un nuevo amigo o un comentario en el muro sin lamentaciones. Entiendo, echan de menos la voz, hablar y estar cuerpo a cuerpo. ¿Cómo decir que la mirada no tapona la voz, pero sí ha ocurrido al revés hasta hace 3 años? Laia Gil
14 de julio 2011


Hola buenas tardes a todos, hemos elegido esta película como preámbulo al ciclo que pensamos organizar en otoño, “la mujer en el cine”, lo cuál quizás produzca extrañeza, ya que el mayor tiempo trata de hombres: las relaciones entre Mark Zuckerberg, Eduardo, los gemelos Winklevoss, el amigo de los gemelos y Sean Parker, siendo la presencia de las mujeres muy lateral y corta: Erika, y la abogada del final, así como la novia de Eduardo.

¿Por qué elegir la película que narra el más novedoso de los inventos actuales para el tema de la
feminidad? Red social se llama, y en ella se plantea, tanto por la invención, como por la forma de hacer de Mark Zucker, una novedosa forma de “vínculo social”, que como tal esta basado en el amor, pero un amor determinado. Lo que es social, lo social, tiene como base de su construcción siempre el amor, el amor como vinculo entre hombres y mujeres, que son los componentes de la especie humana. Esto durante siglos ha permanecido con unas reglas precisas, pero ahora vivimos tiempos de cambio, tiempos que los sociólogos llaman “líquidos” a diferencia de los tiempos anteriores “sólidos”, por la pregnancia que antaño había de los ideales, las identidades, las demandas, la identificación etc., y que ahora no se encuentran ya, pues este tiempo que nos toca, se caracteriza, no creo que por una desaparición del ideal, sino por un cambio en cuanto al contenido del mismo. Estamos asistiendo a un auge de los valores femeninos, frente a los masculinos que acamparon en toda la era anterior, la comprensión, el cuidado, la escucha, la intuición, se instalan en el lugar de la valentía, el heroísmo, el sacrificio, la gloria. Vivimos en una sociedad dónde la posición masculina, deja paso a la nueva corriente dominante: la femenina, una aspiración hacia la feminidad se abre paso en el mundo.
Y esto es muy raro, pues siempre la humanidad ha vivido bajo la égida de la masculinidad, teniendo como Tabú, lo femenino, lo diré ya por su nombre, teniendo como tabú: el goce femenino. Pero lo que está ocurriendo, no voy a entrar en la exposición de sus causas, produce en efecto (pues hay gente que no esta de acuerdo), un cierto número de fundamentalistas, que quieren restablecer la aspiración al orden androcéntrico del que grandes religiones de la humanidad dan un esplendido ejemplo; lo que les enerva especialmente. Hay causas sociales, históricas, todo lo que se quiera, invenciones a las que estamos asistiendo, en las que el fenómeno más profundo es la aspiración contemporánea a la feminidad. Y las resistencias y el desorden, el delirio y la rabia en la que esto sume a los paladines del orden androcentrico, asistiendo a las grandes fracturas entre el viejo orden, y el orden nuevo, se descifra, como el orden viril reculando ante la feminidad y bueno no hay que extrañarse pues ella formula en primera instancia: un niño, es aún mejor que el órgano del hombre, y una vez introducido el amor maternal comienza todo, la familia, la sociedad… esto en primera instancia. Lo que unido a que se opone por la misma lógica al sistema de prohibición-trasgresión propio del falo, hace que se desaten grandes y fuertes ataques y arrebatos. Ese estar fuera del falo contraría al sistema de prohibición-trasgresión impuesto por el hombre desde los albores de la historia. Es lo que se esta asentando en el mundo, produciendo una muy violenta repulsa: Facebook, el goce femenino.El estudio del goce femenino es uno de los temas princeps del psicoanálisis. No es como se pudiera pensar un goce distinto al goce masculino, lo que produciría un binarismo: la mujer el goce femenino, el hombre el masculino, se les compara y son complementarios. No, la gran brillantez del goce llamado femenino, es la forma que tienen verdadera de gozar los humanos, tanto el hombre como la mujer, y es por eso que hemos escogido esta película en la cuál podemos observarlo plenamente: la red social.

La película comienza con una interpretación de una mujer hacia Mark, Erica, le interpreta de la
forma más clásica que pueda haber, por lo que le da una significación que sugiere una patología psiquiátrica en el personaje de Mark que nos influirá mucho durante todo el film, llevándonos a considerarlo del lado asocial, excluido, raro, pero insisto “enmarcado” en una patología de la psiquiatría actual. Nada más falso, pues vemos a Mark relacionarse perfectamente con sus amigos, y sus proyectos, si bien es cierto que no presenta un gusto por lo fálico social, no frecuenta las fiestas, ni reuniones, ni grupos dónde el falo brilla, y en cambio busca, un “crea”, una nueva forma de relación social que no pasa por el brillo fálico, ni sus prohibiciones, selecciones, trasgresiones etc… Esa posición la vemos en Eduardo, que se mueve más bien mal, pero se mueve, en la lógica fálica, la vemos también en los gemelos cuya demanda judicial responde a la rabia de que no haya creado un sistema falocentrico como ellos querían, y a lo que Mark muy acertadamente responde, “si hubieran querido crear facebook lo hubieran hecho”. Mark inventa un vinculo basado en la forma de operar de la feminidad, que no atiende a prohibiciones, ni trasgresiones, pero al igual que les pasaba antaño, bueno ¿ahora no? a las mujeres, no es hasta el final del film que nos libramos de la interpretación de loco que le pone Erika, y lo hacemos tras la interpretación de otra mujer, la abogada. Decir que Erika se presenta en posición masculina y la abogada no, es obvio.
Pero a pesar de que Eduardo y los gemelos están en posición querellante contra la feminidad, el personaje de Sean Parker, el inventor de Napster, es el que mejor refleja de lo que se trata: toda sus historia y de forma épica esta basada en la trasgresión, su lógica amorosa responde a la llamada fálica, él brilla. Sean Parker envestido de todos los atributos del “hombre” antiguo, guapo, narcisista, embaucador, pendón, don juan, vicioso etc… destaca y hace patente aún mas, la sutil figura de Mark que encarna y hace posible el uso del “acontecimiento” femenino: la más exquisita y sutil entrega en el amor…Y vemos el resultado que está produciendo en el mundo…
Teresa Ferrer
14 de julio 2011

Whatever works (si la cosa funciona): Reseña

Woody Allen: Producciones del inconsciente

Sabido es el gusto de Woody Allen por el psicoanálisis, incluso se puede considerar a su obra, producto de su análisis. Es por ello que me resulta bastante curioso, el acto fallido que tuve al ver la película. Me dormí, y no suelo dormirme en el cine. Fui al lyss, sesión de las 18’40, habiendo dormido incluso un poco de siesta, por lo que no había mucha excusa. El asunto era más grave, en tanto que debía comentar la película en esta tertulia, por lo que al acabar, pensé en comprar otra entrada y volver a “intentar ver el film”, ese “volver a intentar…” pensado así, me frenó en seco, y me fui caminando a casa. Tendría que hablar del por qué del dormirse viendo una película, así es como contingentemente había ocurrido.

Aceptando eso, la cosa no era tan complicada, pues hablar de la película, de un director volcado al psicoanálisis, con conexiones con cineastas muy entramados en el lacanismo, la “cosa no era tan complicada”, si encima el film en su traducción se llamaba “si la cosa funciona” (Whatever Works)…

¿Funcionó para mí la cosa, o no?, si nos centramos en poder contar la trama del film, seguramente no, pero el caso es que me dormí, y no soñé, fue esa especie de “duermevela”, en la que te vas despertando y vuelves a dormir, de continuo, lo cuál me permitió a las “duras y maduras” seguir algo del hilo, cuestión poco importante, porque a menos que conozcas a Woody, y es mi caso, la trama es clásica.

Cómo siempre digo, el arte no se interpreta, el psicoanálisis lo toma como ejemplo, donde puede mostrar sus conceptos. En este caso sin ningún esfuerzo: ejemplo de neurótico obsesivo grave, que considera su síntoma normal y lo incorpora al yo, como lo más lógico del mundo, siendo su síntoma, su conducta y forma de ser. Carácter fuertemente anal, de marcado sadismo, con tendencias pedofílicas, misógino, come il faut a todo carácter obsesivo anal que se precie. Elección de objeto amoroso: degradado, a tipo del descrito en la “Psicología del amor” S. Freud (de 1910 a 1917). Entorno resabidillo neoryorkino, con apuntes de la gran manzana, cursi para cualquier europeo culto, pero afianzado como un mal menor. Mujeres, todas iguales, pesadamente con rebequitas, poco pecho, suplicantes… en fin algo que suena a falsete.

Todo esto mezclado con la imponente relación de Woody, con uno de los objetos a: la voz, que esconde en los diálogos, pues a más que los use de “pura significación y significado”, es perfectamente evidente que este hombre no soporta la escansión del silencio (escena en la que harta hasta a sus amigachos), y luego recoge a la niña sureña para seguir hablando sin parar… Nuestro viejo Boris-Woody, está a la altura de los “tiempos modernos”, nuestra era digital con el imperativo de “habla”, habla si estás contento, y si estás triste más, y sobre todo si estas neurótico obsesivo grave, habla con esa megalomanía que invade a los hombres dentro de un contexto que se salta a la torera la “sexualidad femenina”, que no la de la “madre”.

No me dormí en el cine. Conocida es la función del sueño, en la obra de Freud, que la define como la del “soñar”, para poder vivir en el fantasma que configura la realidad psiquica de cada uno. No soñé en el cine, sí fue un acto fallido lo que ocurrió, pues buscaba sin cesar, y ante tanta palabrería el mando automático para bajar el volumen de la voz, porque lo que no muestra la película es que la voz, es simplemente el placer por el sonido, y nada más, y no a todos gusta. Paradojas de la vida, en el brazo de la butaca había un posavasos, que confundí con el mando automático, pero, pero, pero, no bajaba el sonido de la voz. Era para poner la coca-cola! Enjoy-it! I'm loving it!

(Introducción a la charla coloquio de Psicoanálisis, cine del 30-noviembre 2009)

Teresa Ferrer

"La clase" (entre les murs): Reseña


Laurent cantet, 2008. Basada en la novela de François Bégaudeau.


Como viene siendo habitual, en primer lugar intervino José Vanaclocha, que con su largo historial como comentarista de cine, introduce la película en su momento histórico, describe las formas del director y nos trae el bagaje artístico, tanto de los actores, del director como de los guionistas.

Además, deja preguntas sobre la mesa que más tarde retoman o los contertulianos o los presentes en el debate.

El director: Laurent Cantet. Esta es su cuarta entrega filmográfica: “Recursos humanos” (1999), “El empleo del tiempo” (2001) y “Hacia el sur” (2005). Fue precisamente en una presentación radiofónica de esta película del 2005, que coincidió con F. Bégaudeau”. L. Cantet le comentaba que quería rodar una película y que ya estaba escribiendo un guión sobre un instituto y lo que allí sucedia, F. Bégaudeau iba al mismo tiempo a presentar su libro “Entre les murs”. Con el entusiasmo del encuentro adaptaron el guión y eligieron este instituto, en las afueras del cinturón de París, entre otras cosas por la multiculturalidad del alumnado.

Los actores: tanto los alumnos como los profesores, incluido el profesor, que es al mismo tiempo el escritor de “Entre les murs” son personajes reales, no son actores y está rodada a modo de cámara integrada (steady cam) y quien visualiza la película se siente dentro de la clase.

Vanaclocha, dejó unas preguntas en el aire: ¿qué es la autoridad? ¿Cómo ejercer la autoridad en la educación? ¿Habría que ejercer la autoridad pero sin tiranía, como cuestión jerárquica? ¿Hay que mantener un plan de enseñanza o hay que dejar lugar a la improvisación en la educación?

Con estos planteamientos sobre la mesa, retomaron el tema los contertulianos: Teresa Ferrer y Patricia Tassara, que esta vez era la invitada a intervenir en esta tertulia que ya dura casi cinco cursos.


P. Tassara, comenzó interrogándose, con ¿Qué autoridad sostiene al profesorado y a este en su particularidad? Se preguntó que hay de deseo detrás de un profesor para transmitir un saber que él posee, pues si no lo hubiera, sería transmitir un saber muerto. Pero también que del lado del alumno, hay deseo o no, consentimiento o no, para recibir los conocimientos. Dijo, P. Tassara, que en este film se puede observar de manera muy clara como surgen nuevas formas de autoridad y que hoy en día habría que buscar alguna que responsabilice al sujeto. Es decir, no todo depende del alumno o del profesor, cada cual asume su responsabilidad ante un fracaso.


Sobre el profesorado, se pregunta: ¿el profesor se plantea “qué no funciona”?, pues un profesor debería saber como dijo S. Freud, en “cartas al bachillerato”, que los alumnos siempre se cobran las cartas pendientes de los padres con el profesor. ¿El profesor se pregunta que sucede en el sistema educativo? O como se ve en la película, se pregunta sobre el precio de la maquina de café… Otra cuestión que planteó a debate fue el momento en que el profesor patina y llama fulanas a las alumnas. ¿Por qué patina?

Teresa Ferrer, intervino en este punto y comentó que quizá, la palabra buscada en este caso era angustia. Algo de la angustia, dijo, se ve rodar en el profesorado. En la singularidad, que no particularidad, del sujeto, a este profesor en singular, la angustia le hace perder los estribos. Pues nombrando a S. Freud, T. Ferrer recordó que la educación era una de las tres profesiones imposibles. En esta, siempre hay algo imposible de educar.

Con la palabra ya a debate, se hicieron algunas intervenciones muy interesantes. ¿Cómo mueve el deseo un profesor, ante la imposibilidad de actuar, frente a una enseñanza totalmente burocratizada? Había presentes muchos profesores, entre ellos una de enseñanza media en parís. La película tiene, como ella misma afirmó, el tono de lo que sucede en Francia con lo multicultural. ¿Cual es de entre todas las culturas de La clase la que impera? Otra cosa que sucede, afirmaba, es que el cuerpo del alumno causa angustia a los profesores. Los cuerpos, del alumnado, son algo que impacta. El profesor siempre elevado en una tarima, en el país vecino, cuando se pone a la misma altura se paraliza.

T. Ferrer, señaló entonces, que quizá este fuera el rasgo de este profesor. Tendría que saber manejar, en el marco de su fantasma, la angustia que le produce la cercanía corporal.

Esta vez, una profesora portuguesa, hablaba del malentendido como fuente de malestar en las aulas. Algo que causa mucho problema tanto dentro como fuera de la clase, para el enseñante. Buen ejemplo es la escena en la que hay que evaluar a Souleymane.

Otra intervención, demandaba, si en Francia sucedía que se obligaba a los profesores a impartir una asignatura que no era la que habían cursado. La respuesta dada entre los asistentes, fue que no importaba, pues también es una bonita forma de mostrar, como hacer cuando a los alumnos no les gustan las matemáticas o cualquier otra asignatura.

Del mismo modo, cayó la crítica en el sistema educativo frances, que hace treinta años que no cambia, mientras que los alumnos si lo hacen. También hubo comentarios sobre la niña, que se acerca al profesor, y le dice que no ha aprendido nada. O la alumna que con la educación en la Republique, sorprende al profesor describiendo la lectura que había hecho en solitario de la República de Platón.

T. Ferrer hizo una última intervención, sobre la escena en que el consejo escolar, vota democráticamente si se expulsa a Souleymane. Ponía sobre la mesa, si en estos tiempos, se confunde democracia con legalidad. Si la legalidad no está sometida a lo que la mayoría decide con las urnas. Pues hay cosas, más allá de la película, que sólo se aceptan, no por el término legal, sino por que se ha votado a favor por una mayoría.
Muchos fueron los intervinientes y asistentes. Es un tema que mueve pasiones y está sujeto a gran debate en la calle.




18 de febrero del 2009
Laia gil Chafer.
Responsable: Teresa Ferrer

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Bon appetit

Introducción por Laia Gil


Teta o biberón.
Así comienza la historia del gusto, del sabor, que para estos personajes no termina al perder el objeto oral, que no es materno, (el objeto no es de la madre), pues a modo de objeto perdido, en vez de la mantita o el oso de peluche que arrastran los niños a todas partes, lo sustituyen desde la sublimación, pensando la restauración como el modo de arte más efímero, buscando ese sabor irremplazable.

Prueba esto, no me gusta!, tienes que comer de todo, si no lo pruebas no lo sabes… Desde siempre, algo del forzamiento en lo oral existe con la comida. Ejemplo: no quiero espinacas!!! pues te lo comerás para cenar!!, y luego de mayor quien no ha dicho, pero si esto de pequeño no me gustaba nada, lo odiaba!.

Carne o pescado?... esta comida la odio!, de pequeño en casa de mis abuelos no se hacia otra cosa, ó ui!, esta comida me trae malos recuerdos, o buenos… aquella otra me transporta a la niñez …mmmm huele a algo de cuando era pequeña…

Eres de dulce o salado? Hablamos de la pulsión oral, claro, donde el objeto tiene que ver con el sonido, con la boca. Fijaros: la pulsión oral, del sonido, es hacia fuera, una producción sublime de un objeto externo, fuera de…. La del sabor es hacia dentro, para lo interno de la persona…
Devorador; degustadora; lamedor.
C’est une petite fill deguteur qui (se) léche (avec) a un petit devorateur…

Laia gil
Diciembre 2010

Bon Appetit
Intervención en la tertulia de Psicoanálisis, cine.

Hola buenas tardes a todos. A propósito de “bon appetit”, lo que me viene a la cabeza es la frase de un nobel de 1.993, concretamente de Rabindranath Tagore: “Si lloras porque no puedes ver el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas”. Es lo que creo muestra la película, si te encandilas con la historia de amor. Bon appetit, buen provecho… evoca en las lenguas, otra cosa.
Al salir del cine, fui como es habitual con mí querida Laia, le dije: ¿Sabes?, no sé porqué, pero me recuerda a “cadena perpetua”. En aquel momento lo decía por lo de Zihuatanejo, la amistad entre los dos amigos, y la playa dónde, tras un cambio espectacular en sus vidas, se van a vivir los dos. Pero había más aún, cómo en “bon appetit”, también en “cadena perpetua” una historia de amor, da el marco para contar otra cosa: la supervivencia del protagonista en un mundo de corrupción en el que el saber hacer de él, con el dinero plantea una “perversión” con final épico. 1994.

Bon appetit, aparece en el 2010. Dani, un decidido chef, tropieza con el “enredo de faldas” de su jefe, lo que le evoca su desgracia familiar. Un chiquillo vasco, abandonado por su padre, que los deja por una mujer joven, con la que se va a Madrid, sin querer ocuparse de ellos. Dani en Zurich se encuentra con la “repetición” de ese siniestro familiar que le atormenta, y abandona “todo” amor y sensatez, y se dedica a vivir e intervenir en la historia. Y ¿qué hace?, ayuda a que el padre, su jefe, se quede con la madre, su esposa, y que Hanna la jovencita se vaya, no a Madrid, sino a Munich, sola. Consigue que se haga, lo que él hubiera querido de su padre, y así una sencilla dedicatoria: for my father, sella el final. Punto.

Durante unos día, por todos los medios me llegaban criticas que escuchaba. Es flojilla, encima después detrás de ella vi “dame tus ojos”… que se puede decir de una historia tan habitual?, quizás plantear el individualismo moderno? La cuestión del padre? La relación entre los triángulos amorosos?, la maldad enmascarada de Dani, o su bondad, o su trepismo, ambición, su imposibilidad decisoria blablabla… pero siempre se añadía algo, alguna cosita más: ah! pero están las escenas de la cocina, la fotografía, la belleza de Zurich, la belleza por qué no de Hugo?, lo que me llevo a pensar y comentar con la gente: y si obviamos la historia de amor, para ver otra cosa? Y comencé a ver la película del lado de los objetos. Voy a destacar, aunque hay más, a modo de pinceladas cuatro momentos, cuatro tintineantes y titubeantes estrellas, de las que oculta el sol.

1)- Dani, que no se despista mucho en la historias de desamores, Dani saborea, ¿Hay duda en que Dani saborea?, es obvio que además de saborear Dani devora. Hanna, una juguetona sumelier, huele, lame, paladea, degusta y se brinda como bocadito a Dani, quizás menos dramáticamente que Clarece a Aníbal Lecter, en el descarnado “grito de los corderos” de su cadena perpetua. Lo hacen al salir de trabajar. Después de tomar unas copitas con Hugo, yendo hacia a casa, Dani y Hanna acercan sus boquitas, y se dan unos bocaditos mutuos que les pone. Lametean y paladean el sabor de sus bocas, petit a petit, usando como dice la zalamera Hanna, la única parte de su cuerpo que sirve de algo.

2)- Dani, en la cocina, tras el primer rapapolvo del jefe, se las ingenia para saltarse la norma y colocar lo que le sale de la bola, creo que es avellanita rayada, ignorando el consejo de Hugo.

3)- Dos huevos, spaguettis a la menta, y Ribera del Duero, enmarcan un encuentro sexual. Los ojos cerrados de Anna, mientras describe el placer de la cata, la rapidez de las manos de Dani manejando el “producto”, preceden a la escena del sofá, y su larga conversación de amantes hasta el alba. Original escena de un polvo, de un placer oral inmenso. Para que van a follar si el jugueteo de los sabores, olores y bocaditos, y las pequeñas caricias remolonas, presentan la máxima exquisitez pulsional?
4)- Dani manejando la langosta, emulsionando el arroz, en la escena en que Hugo pierde la compostura. Dani impasible, sigue con su pasión, la pulsión oral, sin prestarse a los trasnochados diálogos de Thomas, ni a las broncas de Hugo.
¿Qué estamos viendo?, un cambio en las formas de satisfacción? No se trata de comer para poder conversar, que también, no se trata de comer y beber, para celebrar una batalla, una hazaña o una ceremonia, se trata de saborear, lamer, degustar, se trata de que el objeto oral se ubica al lado del objeto “idea”, presentado el plato como lienzo de un cuadro que tiene ¿cómo decirlo?, un efímero y dudoso final…
La película rebosante de buen gusto, refleja muy bien, lo que está presente en el mundo de hoy, el triunfo de la pulsión, y el desplazamiento del ideal hacia el objeto. Aquí veo el resumen de muchas mesas, muchas noches, en las que retomando lo dicho por Laia, se enfrentan los “orales hacia dentro” y los “orales hacia fuera”, con su batiburrillo de palabras ensordecedoras, pues ya no se trata tanto, que también pero no tanto, de comer como excusa para confrontar ideales, criticar posturas, imponer criterios, defender esquemas, pronunciar discursos de celebraciones, que también. Se trata del arte de la cocina, del ofrecimiento del objeto, denominado producto, que cabalga destronando al blablabla de la impostura. Se trata de la satisfacción oral de un encuentro con el gusto.
Vivimos en tiempos de pulsión ¿en nombre de que sol fálico hay que ignorarla? Es creación, y ante ella desfallecen las recetas de las pamplinas fálicas del amor.

Dejo una pregunta a la sala. Alguien sabe que ha producido la avalancha de hombres en las cocinas, cuando clásicamente siempre ha sido un trabajo de mujer? O por qué siendo los hombres históricamente los amantes del vino, la sumelier es una mujer?, quizás como apuntó Laia, el perfume siempre ha sido de mujer… lo que no contesta la primera pregunta.
Teresa Ferrer
Diciembre 2010