lunes, 30 de mayo de 2016

Trailer "Una nueva amiga"


Aquí teneis un avance de lo que se comentó en la última tertulia con el film "La chica danesa", en breve os dejaremos tambien el video completo. 
 
Os esperamos en la próxima!!

lunes, 25 de abril de 2016

"La chica danesa": VIDEO COMPLETO

Muchas gracias por vuestra asistencia y asiduidad, ya podéis disfrutar de nuevo de la Tertulia Psicoanálisis, Cine sobre "La chica danesa":
 

Tertulia Psicoanalisis, Cine: "La chica Danesa"




Para comenzar quisiera responder a la diferencia entre sexo y género. Hemos hablado en muchas ocasiones sobre que la relación sexual no existe. Hay que recordar lo que esto quiere decir: al ser seres de lenguaje y estar en la cultura pagamos un precio, que es alejarse cada vez más de la naturaleza, y con ello de los instintos animales. El programa sexual deja de funcionar para el ser humano, ya no existe la hembra con celo ni el macho que la capta para la procreación. Entramos en un mundo sin garantías, en cuanto a la sexualidad y el amor se refiere. No tenemos relaciones sexuales con el fin de tener hijos y no hay garantías de ser hombre, de ser mujer, de tener pareja, del mismo sexo u otro, ni si quiera hay garantías de tener relaciones sexuales.

Es en esta línea, que hay que introducir la diferencia entre sexo y género: y es que no tiene porque coincidir el sexo biológico con la posición sexual, de lo masculino o lo femenino, sin que nada de todo esto tenga que ver con la orientación sexual. Esta posición sexual es una elección de la persona en cuanto al goce, y la orientación es también una elección, pero en cuanto a qué sexo se busca en la vida amorosa, si el mismo o el opuesto. El tema del género es otro cantar, pues en las edades tempranas, cuando el sujeto se reconoce como cuerpo unificado ante el espejo, puede identificarse con el cuerpo que tiene o no. Es en el caso negativo, que está Einar, mientras que Gerda sí se reconoce en su cuerpo.


Según Lacan, ser hombre o mujer es una cuestión de posición, asumida por el ser hablante, en la que el género NO es dado a priori. La estructura, neurosis o psicosis, no está subordinada a la condición sexual.


Con todo lo anteriormente dicho sobre la pérdida del programa sexual natural de los humanos, la sexualidad, mostrará el psicoanálisis, tiene varios destinos, uno es la represión, muy en boga en el momento que nace el psicoanálisis, la época victoriana,  otro es el rechazo, y el de hoy en día, que establecido como un imperativo, fuerza a tener una sexualidad plena, abierta a cualquier práctica (es el imperativo de que se ha de probar todo: cualquier tipo de penetración,  elección de sexo, con el eslogan de si no lo pruebas no lo sabes).Donde a día de hoy sí está prohibidísimo, es en los abusos sexuales, que no  es lo mismo que la violencia sexual, pues es en los abusos sexuales donde permanece el testigo en esta época de que no hay programa sexual.


En la salida del rechazo, es donde se ubica, la temática que nos ocupa, la transexualidad, o

por decirlo más adecuadamente, transgénero. De hecho se nombran nacidos en cuerpos equivocados, o no se reconocen, no se sienten en el cuerpo que tienen, así se narran.
Por entrar al detalle de esta película, y la pareja Einar/ Gerda, son los dos artistas, pintores, él ya con algo de renombre y ella que no puede vender sus cuadros.


A medida que él va avanzando en el proceso de convertirse en mujer, no quiere pintar más cuadros, que si recordáis eran siempre la misma escena, y el lienzo pasa de alguna manera a ser su propio cuerpo, es lo que le ocupa. Ensaya ante el espejo, lo modifica, lo retoca, pero no es suficiente….[En alguna ocasión la imagen recuerda al silencio de los corderos(cuando esconde su pene ante el espejo, entre bambalinas)]


Pero Gerda, la verdadera chica danesa, que hasta entonces no vendía ni un cuadro, puede hacer algo distinto con su obra, empieza a dibujar a Lily (No a Einar) y eso la hace triunfar; hay pues algo de lo más íntimo de Gerda que conecta con esta transformación, algo de lo más íntimo que se le vuelve irreconocible, pues se le va de las manos ( Pide a Lily que haga regresar a su marido,  pero le responde que no puede), de hecho su vida sexual, la de Gerda, desde que se empieza a vestir de mujer sufre también una transformación. ( toca a Einar como si fuera una mujer) Si recordamos como se conocieron, ella se acercó, ella le besó, él se escandalizó, en una época donde la mujer, no tomaba la iniciativa ni sexual ni amorosa. Hasta este momento todo muy bien. El problema surge cuando él no puede estar entre hombre-mujer. Decide que ha de ser solo mujer.


A medida que la moral sexual, se liquidifica, surgen o se pueden captar, en este desvanecimiento, las singularidades, más que con el género, con el cuerpo propio. Ciertamente la modificación del cuerpo es algo muy clásico: tatuajes tribales, agujeros en las orejas, nariz, maquillajes, una forma de vestir que da otra imagen del cuerpo…, pero cuando las operaciones estéticas emergen, cuando son posibles, ya no estamos en el mundo del semblant, ni del disfraz, tocan el cuerpo, ya sea para parecerse a un gato (no se si habeis visto fotos) o para tener tres pechos o cambiarse de sexo. 

Lacan sostenía que el cuerpo era un terreno abierto a la imprevisibilidad y no limitado a la heteronormatividad. Cuando un sujeto del sexo biológico masculino afirma que es una mujer, aun contra las evidencias de su cuerpo, su gran batalla es hacerse reconocer por el gran Otro. (y este es el incompleto intento de Einar, que fallece en el intento). Se trata, por lo tanto, de hacer un cuerpo de tal forma que su imagen corporal corresponda a ese ser con el cual se siente.


Pero para esto ¿es necesario pasar por el bisturí? Es a mi parecer un vano intento de reajustar un ser al cuerpo que se tiene, como si se pudiera insertar algo de aquel programa sexual perdido. Justamente el ser humano pasa por la inadecuación de ese cuerpo que se tiene, pues lo biológico, a la vista está, para nada tiene porque coincidir con la sexualidad, el género, ni la orientación sexual y nada lo podrá coser, a pesar de la ciencia.


Laia Gil Chafer
20 de abril del 2016


lunes, 16 de noviembre de 2015

Próxima tertulia. "If..." miercoles 18 de noviembre


Recordad este miercoles 18, retomamos el ciclo "El cine de Lacan", con la pelicula "If..." OS ESPERAMOS!!!!





jueves, 29 de octubre de 2015

"Amantes". VIDEO COMPLETO


Aquí está el video completo de la Tertulia Psicoanálisis, Cine: "Amantes". Un homenaje a Vicente Aranda. Una tertulia muy agradable, muchisimas gracias por vuestra asistencia!!

lunes, 5 de octubre de 2015

Próxima Tertulia "Amantes". Homenaje a Vicente Aranda.


El 21 de octubre, retomamos la Tertulia de Psicoanálisis, Cine con un homenaje a Vicente Aranda, tras lo cual, proseguiremos con el ciclo que veníamos haciendo "El cine de Lacan". Os iremos informando de las fechas y la filmografia.


jueves, 21 de mayo de 2015

Intervención sobre "Monsieur Verdoux", en el ciclo "El cine de Lacan".




El vivir contra natura no es sin consecuencias: inventamos cosas, dominamos los átomos, controlamos a los animales, y construimos, hacemos un entorno de cultura, pero a cambio de ser seres de lenguaje, vivimos con un desajuste por el que "pagamos" a modo de malestar ineludible. Malestar en la cultura lo llama Freud en 1930.

Los malestares que podemos ver claramente en lo social van, desde el desencuentro con el otro sexo, las problemáticas de la sexualidad, la política...etc, que intentamos soliviantar reglando la sociedad, aunque siempre hay algo que se escapa a esta  normativización, ese es el malestar en la cultura. Uno de estos malestares con los que tenemos que convivir es con el delito, el crimen que siempre acompaña a la ley, y Lacan en 1950, habla de ello en la “Introducción teórica a las funciones del psicoanálisis en criminología”, texto que voy a comentaros.

Parte, Lacan, del hecho que tanto las investigaciones judiciales como policiales, tienen como objeto la búsqueda de la verdad, (lo retomo más tarde, dejo esta idea en el aire).

Hay una concepción histórica, etnológica, de cada cultura que asiente subjetivamente a una serie de reglas. Al nacer tenemos que introducirnos en este sistema social que ya está montado, y por tanto a los castigos al no cumplirlas. La “ley hace el pecado”, es la expresión y no al revés. Que un conjunto de individuos afirme, acepte unas reglas, crea toda una serie de instituciones, por las que estas reglas pasan al acto, lo que hace responsable al grupo por acatarlas. Si uno de los miembros provoca un desequilibrio que se ha de restablecer, es tan poco responsable como individuo que la ley exige satisfacción a expensas, o bien de uno de los defensores o bien de la colectividad de un que lo cubre. Y es diferente para la persona que tiene que responder por sus actos según su juez represente al santo oficio o al tribunal del pueblo.

Tropezamos con la primera piedra: la responsabilidad, pues puede ir o no acompañada de culpabilidad. Es ahí donde Lacan se pregunta: ¿todos los criminales actúan con base a una necesidad de castigo?


Ahí es donde retomo la idea de la verdad como objeto de investigación en lo penal. Hoy en día hemos abandonado la tortura como forma de extraer una confesión. Se buscan métodos más científicos: detectores de mentiras, ADN, grabaciones de cámaras...etc. pues hoy en día no se puede confiar en la confesión, ya que la significación expiatoria del castigo ha desaparecido. La sociedad, con ideales utilitarios, está más comprometida en el movimiento acelerado de la producción capitalista que en restablecer el equilibrio ocasionado por un crimen. De modo que para llegar a la verdad, los motivos y móviles de un crimen han de ser muy claritos, creíbles, comprensibles para todos, deben ser “conductas” completamente identificables a la luz de la interpretaciónedípica, al modo de los que delinquen por conciencia de culpa (Texto de Freud de 1916,) Por eso… el pensamiento de los penalistas titubea ante un crimen cuya índole escapa a este registro: “premeditación”, “alevosía”…etc. son palabras para intentarque cuadren en el marco edipico, lo hemos visto recientemente en el caso del avión estrellado. Esto implica dos concesiones para explicar la responsabilidad del sujeto en el crimen: la similitud social y la identidad personal (que los criminales sean iguales y con motivos similares del delito), pero esto no significa deshumanizar al criminal, más bien al contrario.

Las "tendencias", ya sean del bien o del mal,del sujeto muestran deslizamientos a nivel de su satisfacción, incluso en una satisfacción criminal: El ello, implica estas elecciones fatales: robos, estafas, exhibiciones, difamaciones anónimas, pero también matrimonio, profesión, amistad. ¿Pero cómo hacer confesar a un sujeto algo que no sabe? dirá Lacan (pues recordar que el ello es totalmente inconsciente).

Monsieur Verdoux está nombrada en este contexto: El psicoanálisis en su discurso es experto en el obstáculo de la sinceridad, es experto en encontrar la "tarjeta de visita", la "firma" que cada uno en nuestro crimen dejamos y por el que no podemos responder, pero no es, desde la verdad como dato que el psicoanálisis lo indaga, no como objetivo a dilucidar, sino como dialéctica en marcha, y en marcha se mueve, se conmueve, cambia, se enrevesada; la verdad es mentirosa, mentimos sobre la verdad, nos inventamos la explicación de nuestra verdad.


M. Verdoux en un contexto de necesidad puede no estar tan loco, pues lo social utilitario del momento que he nombrado, le permite mantener a su pequeña familia, justamente en un contexto social que explica muy bien en su alegato final, la guerra hace resurgir a la economía; en este alegato, se ve la no tan encajada necesidad de la masa con la necesidad del individuo, una criminalidad que adquiere forma legal, es la impunidad del estado muy visible cuando lo vemos desde una cultura diferente, aquí nos parece irracional llevar armas para defendernos y la pena de muerte como modo de castigo. La tiranía sucede a la democracia, dirá Lacan, y opera sobre los individuos, que no son más que uno, más uno, más uno…etc. Y es que crueldad implica humanidad.

El psicoanálisis, en esta búsqueda de lo criminal ha de salir de la adición, suma, recurriendo al sujeto por sujeto, pescando en cada uno esa singularidad ante la ley, pues haya o no culpabilidad, y MV no la tiene, ante ese crimen de cada uno, la responsabilidad subjetiva no deja de estar aunque la colectiva lo vele. Uno no sabe que se satisface, ni de que se satisface, respondiendo a la pregunta de antes,pero es responsable, no de no saberlo, sino justamente de satisfacerse ahí, y no en otro lugar.


Laia Gil Chafer
Valencia, 20 de mayo del 2015